Si de sacrificios se trata.
Yo soy católica. Siempre le doy gracias a Dios por los favores recibidos, por ejemplo, cuando me hizo madre. Pero también estoy clara que si Pepe y yo no hubiéramos luchado contra mil obstáculos, si no hubiéramos sido constantes, pacientes y guerreros en muchas ocasiones, ese milagro no se habría dado. Con las invitaciones a cadenas de oración por Venezuela me pasa lo mismo, todas las noches rezo por mis compatriotas, amigos y familia. Pero no siento que sea suficiente, es más, a veces siento que no es eso lo que Dios quiere, Dios quiere que todos nos esforcemos por lograr lo que queremos no que nos apoyemos en él y le dejemos el "encarguito". Cuando leo cadenas donde dicen, que nos calmemos, que nos aplaquemos, que cambiemos al lado de la tolerancia, que pongamos la otra mejilla y quien sabe que cantidad de sornas cristianas que sólo empujan hacia eso, hacia la sumisión, digo no. Lo siento. Mi Dios, Jesús… al menos en el que yo creo, luchó y se sacrificó por nosotros. Yo también tengo que sacrificarme aunque sea un poquito por mi país.


Comentarios